Marcela de los Ángeles Quesada
Una nueva manera de mirar puede cambiar la forma de avanzar.
Podemos pasar años siendo exactamente lo que la vida necesita de nosotros: la que resuelve, el que dirige, la que sostiene, el que responde, la que cuida.
Y hacerlo tan bien, durante tanto tiempo, que un día ya no sepamos cuánto de la vida que vivimos todavía nos pertenece.
¿Cuánto de ti has ido dejando atrás para sostener la vida que construiste?
Mi trabajo comienza ahí. En mirar contigo lo que has construido, lo que estás sosteniendo y lo que quizá ya no te representa, para que puedas volver a elegir(te).

Encuentra tu puerta
¿Qué te trae hasta aquí?
No todas las preguntas necesitan la misma respuesta. A veces necesitas revisar tu forma de dirigir. Otras, comprender una relación, un cambio, una decisión o algo que ya no quieres seguir viviendo igual. Y llega el día que simplemente necesitas un lugar donde pensar en voz alta y hacer mejores preguntas.
1. Quiero que mi equipo avance con más autonomía.
Si las decisiones vuelven a tu escritorio, los problemas te buscan a ti y delegar significa terminar revisando, hay algo en la forma de dirigir que necesita cambiar.
Método SER® trabaja ahí: para que el equipo pueda responder sin que tú tengas que estar en todo.
Método SER®
2. Quiero entender qué está pasando en mi vida.
Tu carta natal es la base para observar mucho más que tu personalidad. También permite mirar ciclos, movimientos internos, relaciones, años específicos y momentos en los que algo comienza a cambiar.
No siempre necesitas una consulta. A veces necesitas hacerle una pregunta distinta al mismo mapa.
Astrología / Método MAI®
3. Hay algo que ya no quiero seguir haciendo igual.
Sé que comprenderlo no me basta. Quiero mirarlo contigo, cuestionarlo y hacer algo diferente con ello.
Cuando entender ya no alcanza, toca trabajar sobre lo que estás dispuesto a hacer diferente.
Trabajar conmigo
4. Necesito un lugar donde poder preguntar.
No siempre hace falta un proceso individual. A veces lo que cambia algo es una conversación, una pregunta que no habías considerado y otras personas alrededor de la mesa.
Próximamente: dos encuentros presenciales al mes en un restaurante, con cena incluida, para traer lo que estás viviendo, preguntar, escuchar y mirar desde otros lugares.
La Mesa
Cómo trabajo
No trabajo desde una sola herramienta.
He llegado hasta aquí integrando disciplinas distintas porque las personas tampoco viven sus procesos por separado. Una decisión puede estar atravesada por una historia familiar, una forma aprendida de sostener a otros, un momento vital concreto, una relación, una emoción o una manera de responder que lleva años repitiéndose.
Por eso no parto de una etiqueta ni intento encajar lo que te pasa dentro de una sola explicación. Parto de lo que está ocurriendo y de la pregunta que hoy necesita respuesta.
A veces la astrología ayuda a ubicar el momento.
Otras una conversación permite ver lo que estabas sosteniendo sin darte cuenta.
Y en algunas hay que mirar el vínculo, la historia, el cuerpo o la forma en que estás tomando decisiones.
Lo importante no es usar muchas herramientas.
Lo importante es saber cuál tiene sentido para ti, ahora.
Me interesa que puedas hacer algo diferente con aquello de lo que ahora eres consciente.